Pensamientos y reflexiones
Accediendo a los Dones de la Palabra en el Ministerio de Oración: Una base bíblica
Hechos 2 nos da una idea de cómo los apóstoles y la iglesia primitiva esperaban que el Espíritu Santo hablara a través de cada creyente como uno de los cumplimientos del nuevo pacto. La explicación de Pedro llevaba implícita la inmediatez de la comunicación directa con el Espíritu Santo. Esto significa que los dones de palabra no están reservados a unos pocos elegidos, sino que son accesibles a todos los creyentes que buscan ministrar en el poder del Espíritu.
Los dones de la palabra en la Iglesia primitiva: Lecciones de la historia de la conversión de Pablo
Hay otra situación expresada en Hechos 9:1-19 que utiliza los dones de palabras y tiene que ver con la historia de la conversión de Saulo/Pablo. Fue cegado en el camino, oyó la voz de Cristo y entró en la ciudad. Después de unos días, el Señor le habló a Ananías para que fuera a ver a Pablo, le impusiera las manos y sanara su vista. El Señor utilizó una visión para incitar a Ananías a ir a ver a Pablo.
Jesús y las Palabras de Conocimiento: Ejemplos bíblicos para el ministerio de la oración
Una característica del ministerio de Jesús fueron las percepciones y conocimientos sobrenaturales que formaron parte de su ministerio. Estas percepciones eran parte normal de su vida y parecían entenderse como una manifestación divina. La gente a veces se quedaba atónita, sorprendida o incluso confundida por lo que experimentaba en los momentos compartidos con Jesús, pero eso no disminuía el impacto creado por sus intuiciones y conocimientos.
Cómo explicó Pedro Pentecostés: Ministerio profético para todos los creyentes
Pentecostés era una importante fiesta judía también llamada Fiesta de las Semanas en el Pentateuco. En tiempos del Nuevo Testamento, esta fiesta judía se conocía por su nombre griego de Pentecostés. La fiesta tenía lugar 50 días después de la Pascua (Pascua) y Pentecostés significa literalmente 50 días. En la tradición judía, Pentecostés era la fecha tradicional en la que Dios visitó a los israelitas con el pacto de la Ley en el monte Sinaí tras su liberación de Egipto.
Comprender la Palabra: Los dones del Espíritu Santo en el ministerio de la oración
Los dones del Espíritu Santo desempeñan un papel importante en el ministerio de la oración. Estos dones nos permiten ministrar con perspicacia, sabiduría y conocimiento sobrenatural que va más allá de nuestro entendimiento natural. En general, hay un subconjunto de dones espirituales que se conocen como dones de palabra o proféticos. Estos dones incluyen profecía, sabiduría, conocimiento, lenguas e interpretación de lenguas.
Ministerio sobrenatural sin rarezas: Crear atmósferas seguras
El "Dios me obligó a hacerlo" nunca es una excusa para las payasadas o la mala conducta en el ministerio de la oración. Lo sobrenatural debe atraer a los buscadores, no repelerlos. El entrenador de liderazgo Carey Nieuwhof nos recuerda: "Los que no van a la iglesia buscan autenticidad, no teatralidad". Sigue un plan de seguridad de tres pasos.
Poder + Bondad: Equilibrar el poder sobrenatural con la compasión
Hechos 10:38 resume el currículum de Jesús: hacer el bien y curar a todos. El poder sobrenatural sin compasión intimida; la compasión sin poder decepciona. Un ministerio de sanación saludable combina ambos.
Unirse a la obra de Dios, colaborar con el Espíritu
En última instancia, el ministerio de la oración consiste en unirse a lo que Dios ya está haciendo. El Espíritu Santo siempre está actuando: en el mundo, en la Iglesia y en los rincones tranquilos de nuestras vidas. Nuestro papel no es iniciar, sino cooperar. Estamos invitados a colaborar con el Espíritu, alineando nuestros corazones con los propósitos de Dios y nuestras acciones con su guía.
Llevar la Presencia - El Espíritu Santo en nosotros
Hay una revolución silenciosa que ocurre cuando realmente comprendemos que el Espíritu Santo mora en nosotros. No se trata de un concepto teológico lejano, sino de una realidad viva y palpitante que determina todos los aspectos de nuestra vida espiritual. Las palabras de Pablo en 1 Corintios 6:19-20 nos recuerdan que nuestros cuerpos son templos del Espíritu Santo. Esto significa que no somos meros recipientes, sino portadores de la presencia de Dios en cada situación que afrontamos.
Crear espacio para el Espíritu Santo significa intercambio
Alguna vez te has preguntado: "¿Cómo puedo crear una amistad más profunda con el Espíritu Santo?" o "¿Cómo puedo entender mejor a Dios y su plan?". Entender a Dios, cómo trabaja y qué está haciendo son preguntas que surgen en la mente no sólo de los cristianos, sino de la mayor parte de la humanidad. La mayoría de la gente siente curiosidad y deseo de conectar con lo Divino.